Descubrir y potenciar las propias capacidades, todo aquello que nos caracteriza y nos hace destacar y ser únicos.
Expresar las propias emociones es una forma de conocerse mejor y de liberarse de las cargas internas.
Aceptarse una misma y su circunstancia ayuda no sólo a restablecerse, sino a mantener alto el nivel de autoestima.
Confiar plenamente en el médico y hacérselo saber es beneficioso para que tanto él como la afectada se sientan más relajados. La paciente también tiene obligaciones, como la de no dejarse llevar por la pasividad.
Compartir las experiencias con otras mujeres que también hayan sufrido cáncer de mama ayuda a "normalizar" la convivencia con la enfermedad. Si es necesario, debe solicitarse atención integral.
Hay algo peor que tener cáncer de mama: tenerlo y no saberlo, o no estar en tratamiento.
Exigir una atención especializada y de calidad para cualquier clase de afección mamaria es un derecho de todas las mujeres.


La gran mayoría de casos de cáncer de mama en estadio precoz y localizado evolucionan de forma satisfactoria gracias a los constantes avances.



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

© ACV Ediciones - Afers de Comunicació Visual, S.A.