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Médica
Normalmente, los profesionales sanitarios dan a sus pacientes la
información que éstos les solicitan. En este caso,
las propias mujeres son las que muchas veces preguntan directamente
si se trata de un tumor o de cáncer.Como paciente, la mujer
tiene derecho a ser informada sobre la dolencia, las perspectivas
de la misma y el mejor modo de restablecerse. Sin embargo, también
existe una realidad cultural que podría denominarse "derecho
a la no información".
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El profesional sanitario está obligado a responder y a esclarecer
todo cuanto se le pregunte. Normalmente, dada su experiencia, sabe
cuál es el mejor modo de informar a la persona afectada.

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De todas formas, la especial dedicación a las patologías
mamarias (senología) de muchos especialistas, unidades de
mama, etc. hace que la información experta que pueden proporcionar
sea de gran ayuda para ofrecer una orientación multidisciplinaria,
global y de calidad.
Personal
Una situación que afectará a la paciente será
la duda de a quién comunicarle que sufre cáncer de
mama, en su propio entorno familiar y social. La decisión
la tiene únicamente ella, pero ha de estar convencida de
que, como en el resto de enfermedades, ella no tiene ninguna culpa.
De
lo único que sí es responsable es de extremar, a partir
de entonces, los cuidados hacia ella misma.
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En caso de que haya niños en la familia, surgirá la
duda de si hay que hacerles partícipes o no de la enfermedad
de su familiar.
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El mejor consejo al respecto es que sí tienen que saber qué
sucede. Los niños suponen, por lo general, una fuente de
optimismo espontáneo y de ideas que a los adultos ni se les
ocurren. Además, son muy intuitivos y siempre advierten que
algo pasa. Conocer la situación evitará que se angustien.
No hay que olvidar que los niños y los jóvenes contemplan
estas situaciones desde ángulos diferentes. |
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