La mujer que tiene cáncer de mama en cualquiera de sus etapas de desarrollo o tratamiento se halla sometida a una situación psicológica de incertidumbre: miedo, tristeza, desencanto, flaqueza... son emociones y sentimientos humanos que afloran de forma natural en los momentos difíciles de la vida. Estas emociones y sentimientos pueden controlarse y pueden transformarse en experiencias positivas para el futuro.
Superar la enfermedad y aprender a vivir con ella depende de distintos factores:
•
Del conocimiento que se tenga de la enfermedad.
•
Del correcto seguimiento de las indicaciones que el especialista haya dado. Si se ha practicado una mastectomía y la paciente desea una reconstrucción mamaria, el especialista podrá aconsejar sobre el momento y el lugar más adecuados para llevarla a cabo.
La enfermedad no puede escogerse, pero lo que sí se puede elegir es el mejor tratamiento y la manera de enfrentarse a ella con una actitud positiva. Un diagnóstico de cáncer de mama supone un riesgo, pero es mucho más controlable que otros a los que nos somete la vida continuamente.
© ACV Ediciones - Afers de Comunicació Visual, S.A.